¿Legitimas la violencia machista?

 
 
Enero de 2010
   
 
Mechas Tello


 El observatorio de  Humanas -Centro Regional de Derechos Humanos y Justicia
de Género- envía cada semana un boletín de monitoreo de noticias donde hace
un seguimiento al tratamiento que diarios y revistas le dan a las mujeres en
ellas. Las noticias que tratan sobre asesinatos a mujeres por parte de sus
compañeros sentimentales  o ex, evidencian a través del relato que estos
hechos se podrían catalogar como crónicas de una muerte anunciada.

En el caso de la diseñadora barranquillera asesinada por su ex esposo, en el
de la joven quemada con ácido en Bogotá por su ex compañero sentimental, en
el de Cali donde una joven murió por una bala que le propinó su cuñado quien
se creía dueño de la vida de su hermana, y en muchos otros casos, se nota
que el crimen era un acto predecible y nadie dijo nada.

Las familias asumen que las peleas entre parejas deben ser arregladas entre
ellos, que si el tipo es buen proveedor entonces no se denuncia el mal
trato, que las mujeres son parte de los bienes de los hombres y que por eso
no tienen derecho a defender a la hija, a la hermana, a la madre. Una
lectura entre líneas de las noticias muestra que la violencia machista se
legitima en nuestra sociedad.

La violencia machista se legitima cuando se permite que la hija llegue con
golpes donde el padre o la madre y se guarda silencio ante la excusa de que
"se golpeó con una puerta". La violencia contra las mujeres se legitima
cuando se piensa que el alcohol los vuelve violentos pero no se preguntan
por qué las mujeres no matan cuando se emborrachan.

Mientras tanto las noticias muestran los detalles que rodearon el crimen y
la vida de la pareja sin hacer  ningún análisis de las desigualdades entre
hombres y mujeres o alguna reflexión de cómo los discursos e imaginarios
sociales están ayudando a construir identidades de género donde las mujeres
se mueren por ser desobedientes y los hombres las matan porque sienten celos
y se desquician  al perder el cuerpo de la "amada".




María Mercedes Tello Sánchez